El Parto Medicalizado

El parto q se suele hacer, el parto en el que la mayoría cree, el parto q se presenta como única posibilidad hoy en día es un parto en hospital, al que se acude al 1º dolor, con la intención de que los médicos nos "ayuden" a parir, cuando en verdad la única que pare, que sabe parir y que está en ese trance es la madre y como la naturaleza es sabia, ella puede y DEBE parir sóla…

Acudir a la medicina es bueno y ayuda cuando es necesario, esto es, cuando hay complicaciones pero si la complicación fuera la norma, puesto que antes la medicina no estaba tan avanzada, no estaríamos aquí hoy en día, no?

Las técnicas desarrolladas en los hospitales tienen su sentido en un pequeño número de casos,se crearon para ayudar ante una necesidad concreta, entonces, porqué se practican a TODAS las mujeres de manera RUTINARIA?

Leemos noticias de niños "salvados" por la intervención de los médicos, de parturientas "que no dilatan", oimos "nació gracias a los médicos"… pura ignorancia, cuando no se sabe, es más fácil decir cualquier cosa.

Lo que de verdad pasa en el hospital, SUELE ser esto:

- Las mujeres se ven sometidas a un trato que incrementa la secreción de adrenalina (que inhibe la secreción de oxitocina) por los siguiente motivos:

  • Estar en un ambiente hostil que no conocen, poco tranquilizador y que no invita a la desconexión necesaria sino a estar alerta
  • Se les realizan prácticas que algunas personas pueden sentir q antentan contra su intimidad, sin que se les informe, se les explique o se les pida permiso:

- Rasurado y enema, que no son necesarios, pero sí más "estéticos o higiénicos" para el médico
- Se les deja sin beber ni comer durante el trabajo de parto, cuando más se necesitan energías
- Se les obliga a permanecer tumbadas cuando cada mujer puede encontrar diversas posturas que ayuden a sobrellevar el dolor
- Se les obliga a monitorizacion interna que detecta ciertos problemas cardiacos fetales, pero al mismo tiempo obliga a estar tumbada boca arriba lo que empeora esos problemas (boca arriba, el barrigon aplasta las venas que oxigenan al feto)
- Se les pone por defecto suero glucosado que no siempre es necesario
- Se les rompe la bolsa, cosa dolorosa y que hace q a partir de ahí las contracciones sean más dolorosas ya que la bolsa amortigua el dolor y además ayuda a la dilatación
- Se les monitoriza continuamente, para lo que se le pincha un electrodo al bb en la cabeza
- Se les inyecta oxitocina artificial que su cuerpo no reconoce y contra la que reaccionan brutalmente (dolor inmanejable, arcadas, pérdida de control) cuando ellas generan su propia oxitocina al que su cuerpo se va habituando poco a poco y contra la que luego el cuerpo lucha con las maravillosas endorfinas que ayudan a la mujer a ingresar en el planeta parto y a sobrellevar el dolor
- Por qué se les practica la episiotomía, no necesaria, dejando una marca indeleble, que puede acarrear problemas en las relaciones sexuales, o al orinar
- Por qué se corta prematuramente el cordon umbilical, privando al bb de un aporte vital de hierro, entre otras cosas
- Por que es el hospital quien decide si el bebé se queda con la madre o no, y qué derecho tiene el hospital por encima de un padre?

En general, hay un coctel molotov de graves consecuencias:

La madre rompe aguas o empieza el trabajo de parto (ambas cosas no significan lo mismo) y llega al hospital. Allí no genera oxitocina porque está tensa y en un ambiente hostil, y el trabajo de parto se para, como no progresa y la madre no puede estar indefinidamente ocupando una cama, se le suministra oxitocina artificial, que su cuerpo no reconoce y que le genera un horror horrible, insoportable y por el que la madre pide a gritos la epidural, pero esta paraliza el parto de nuevo, por tanto, el bb está sin las endorfinas de la madre y no consigue nacer puesto que no hay contracciones, se cansa en vano y se encuentra solo con el dolor de las contracciones que la madre no siente por tener la epidural pero el bb sí… sufrimiento fetal, cesárea de urgencia….

Claro, parece que el hospital salva al bb pero es que ha sido él quién lo ha puesto en peligro!!!

Por qué no funciona el parto hospitalario

Lailah Mc Cracken.
Extraído de su libro Resexualizing childbirth

Aunque no lo creas, el enfoque médico del nacimiento en la actualidad está basado en un modelo obstétrico masculino; y esto se explica porque, incluso en la actualidad, la mayoría de los médicos son hombres.

Paso a paso y de una forma planificada y hasta disciplinada, se espera que las mujeres dilaten y borren el cuello del útero según un modelo ideal de regularidad preestablecido. Se espera que las contracciones de las mujeres aumenten en intensidad y abran sus cervices de manera metódica y oportuna, y que luego expulsen los contenidos del útero de manera predecible, sin importunar a nadie, excepto, probablemente, a la madre. ¡PUJA! ¡PUJA! ¡PUJA! A una mujer se le grita si no "llega", perdón, si no saca al bebé lo suficientemente rápido. Esta idea de "rapidez" proviene del ideal masculino del parto y todas sabemos que "masculino" y "rápido" suelen ser sinónimos.

La mayoría de las veces y para la mayoría de los hombres, el orgasmo masculino es, con su perdón, muy predecible. Pum, pum, pum, pum, más y más rápido: hasta que ¡Pop!, termina. En cambio el orgasmo femenino es mucho más rico: girando cíclicamente y en espiral hasta llegar al éxtasis, las sensaciones de la mujer disminuyen o se intensifican por lo que siente en su interior. Algunas veces, es rápido e intenso; otras, serpentea sonoramente. Los ritmos orgásmicos de cada mujer son intrínsecos, y diferentes a los de las demás mujeres, e incluso la misma mujer jamás tendrá dos orgasmos iguales. Y es que hay demasiadas variables implicadas: ¿Qué tan sexy se siente ella? ¿Puede pensar en una fantasía detalladamente erótica o lo suficientemente simple para brindar estimulación intelectual para lograr la satisfacción? ¿Le agradan los olores a su alrededor? ¿Desea escuchar música? ¿Se siente bien, o tiene hambre? ¿Tiene ganas de ir al baño? ¿Están sus uñas muy afiladas? ¿Entrará alguien sorpresivamente a la habitación? Para los hombres, los orgasmos tienden a ser mucho más sencillos: empuja, empuja, y a seguir con lo que estaban.

El problema está en que los hombres tienden a culpar a las mujeres por no llegar tan rápido como ellos, se apresuran a etiquetarlas de sexualmente "disfuncionales" y a decir que necesitan estimulantes artificiales o terapia. Peor aún, si no pueden seguirles el paso a sus amantes masculinos, las mujeres llegan a creer que eso es cierto.

Esta situación es comparable al parto: cada nacimiento, en cada ocasión, en cada mujer, es único. Algunas veces rápido e intenso; otras veces, lento y sosegado. Cada nacimiento sigue su propio programa intrínseco. Sin embargo, si en un hospital una mujer no da a luz lo suficientemente rápido, su trabajo de parto es considerado errático y se cree que necesita drogas o manipulación. Se le hace sentir que no sabe parir, quees "disfuncional", pues no puede seguir el ritmo que se espera. Nuevamente, existen muchas variables involucradas: ¿Le pareció que la enfermera que le hizo el examen pélvico estaba disgustada con ella? ¿Fue
muy brusco su médico, estaba muy apresurado? ¿Conoce ella a este médico? ¿Se la pasa su compañero saliendo a fumar a cada rato? ¿Está incómoda? ¿Está inmovilizada por estar atada a un monitor fetal electrónico o a un goteo intravenoso? ¿Está cansada? ¿Tiene hambre? ¿Es la habitación muy pequeña? ¿Huele mucho a hospital?

Todo esto interfiere con su parto de la manera prefijada y metódica esperada. En vez de reconsiderar lo apropiado o conveniente de la institución en la cual está tratando de dar a luz, la mujer se culpará por su arrítmico trabajo de parto, y aceptará toda la parafernalia del personal hospitalito para el parto: gel de prostaglandinas, oxitocina sintética, drogas que alteran la conciencia, epidural, nacimiento quirúrgico fórceps, cesárea.

Como su compañero está acostumbrado a pensar que el cuerpo de su mujer no funciona como se espera, tolerará y consentirá cualquier intervención que se realice para que el parto sea más conveniente; incluso presionará a su amada para que crea en la habilidad del hospital para salvarla de su defectuoso cuerpo femenino.

Las similitudes continúan. Si durante el sexo alguien pincha repetidamente a una mujer, mira fijamente su rostro y su cuerpo y la insta impacientemente a que tenga un orgasmo, de seguro no lo tendrá. Lo más probable es que se cierre y se sienta desolada e incompetente. Si una mujer no se cree a sí misma sexy, no puede tener un orgasmo. Ni siquiera el hombre mejor dotado ni el mayor vibrador zumbando implacablemente en su clítoris harán que una mujer llegue al clímax, a menos que la mujer se olvide de su ser exterior y "sueñe" que llega. Si una mujer siente que su pareja se quedará viendo su papada o sus brazos rechonchos mientras está en medio del éxtasis, no se abrirá al éxtasis. Si una mujer se siente físicamente insegura (por ejemplo, el hombre que la acompaña la amenaza o se muestra hostil a su sexualidad femenina), no dejará a su compañero ver su yo íntimo, aunque podría fingir. Y es que es muy arriesgado ponerse en una posición tan vulnerable.

Volviendo al parto: si una mujer no se siente lo suficientemente segura físicamente para dar a luz, si la observan y la tocan continuamente, si ve mesas llenas de tijeras, agujas y fórceps, si se le dicen que no puede tener un parto sin intervenciones doloras y peligrosas, no hay manera de que dé a luz; está más allá de su control consciente. Sabe que el ambiente donde está no es seguro para parir: no puede dejar que su bebé salga si ella está muy estresada o herida para cuidarlo. No puede dejarle salir si no tiene la certeza de que estará a salvo en el mundo externo: ve "el carrito de torturas" esperándolo; sabe que hay dolorosas gotas para los ojos esperándolo; hay equipo de resucitación que pinchará sus pulmones esperándolo; sabe que su hijo será examinado con frialdad y que será alejado de ella, y que los mantendrán separados a discreción del hospital. Sabe que hay extraños esperando para incomodarlo y observarlo. Es un sitio donde cortan los penes de muchos bebés. En su interior sabe que no lo puede dejar salir. Por eso detiene su trabajo de parto, pero el hospital sí que sabe cómo sacar al niño a la fuerza, y robarle su parto. Seguramente, luego le dirán que el hospital es el sitio más seguro para dar a luz.

Las similitudes continúan. La oxitocina, liberada por la glándula pituitaria en la base del cerebro, y que se libera más fácilmente en la oscuridad, es la hormona con mayor responsabilidad en el parto; también es la hormona más responsable del orgasmo. Todas las mujeres tienen el potencial secreto de dejarse llevar: en su interior, tienen el conocimiento que las llevará libremente a su sensualidad más dulce, y que las hará flotar exquisitamente en sensaciones orgásmicas. Pueden sentir con sus manos cuán bello y cuán sexy intrínsicamente es su cuerpo, y explorar sus curvas secretas con un espejo o su mente.

He descubierto que la mejor parte de mis partos llega cuando estoy llena de sensaciones, y estas maravillosas sensaciones provienen directamente de la oxitocina. Dulce oxitocina: amor a tu hijo, sexo, parto, risa, alegría, cálida compañía, amamantar; todos el mismo amor, todos la misma oxitocina dejarnos llevar por este río hormonal asegura los mejores orgasmos y los mejores partos.

Nuestros mecanismos de supervivencia son muy listos; hemos creado, o desarrollado, tal belleza y complejidad alrededor de algo tan sencillo como el parto porque estoy convencida tenemos una gran inversión en el futuro de nuestros hijos, tanto en tiempo como en recursos. Tenemos que dar tanto a nuestros hijos, tan infinitamente, día tras día, que debemos "amarlos" tanto como nos sea posible: debemos sentir el ímpetu familiar de la oxitocina; debemos obtener tanto placer de nuestros hijos como sea posible (no erótico. Aunque parezca confuso, el amor maternal y el amor de pareja son muy similares químicamente.) Es lógico que el mayor ímpetu de hormonas suceda en los primeros días, durante nuestros partos, y cuando los bebés nos necesitan más que nunca. Por eso es criminal destrozar médicamente el parto y separar a una madre de su bebé: se pone el peligro la relación madre e hijo para siempre. En este aspecto, somos bastante únicos, muchos otros animales simplemente excretan a sus crías y siguen con su vida, mientras más rápido mejor.

Necesitamos ese rico flujo de hormonas; son una prueba de amor en la sangre. Muestras tomadas en los humanos en diversos estados de éxtasis revelan niveles sumamente elevados de oxitocina en relación directa con la profundidad de las sensaciones de éxtasis. Necesitamos un éxtasis explosivo de amor animal para apegarnos a nuestra cría, y sentirnos obligadas a cuidar de ella.

Sin embargo, en nuestra cultura tecnológica occidental, se nos dice que hagamos caso omiso a la intensidad de nuestra propia fisiología. Somos animales sociales, y nos vemos obligados a creer lo que nos dicen los "expertos". Nosotras, como mujeres, le preguntamos a nuestra sociedad qué se espera de nosotras (principalmente repeler explosiones extasiadas de amor animal), y accedemos para calmar a todos los que nos rodean. Se espera que seamos "buenas chicas" y que no nos quejemos mucho, especialmente sobre el mal sexo y los partos terribles. Se nos lleva a pensar en lo ajenas que son las mujeres que tienen orgasmos múltiples y partos sensuales.

Somos inmaculadas y patéticas en nuestra ignorancia. Nos dan biberones de este saber popular cultural tóxico, y transponemos nuestro idealismo infantil en los individuos y las instituciones a quienes confiamos nuestro cuidado pre, peri y posnatal. La mujer, cuando tiene a su primer bebé, corre al hospital, y confía que sus médicos la cuidarán, y la tratarán tan gentil y compasivamente como sea posible; su parto idealizado es como una foto de una tarjeta de felicitaciones. Sin embargo, obtiene lo que la mayoría de las mujeres modernas que tienen a su primer bebé en un hospital: inducción, fórceps, epidural; y se convierte en otra víctima de la ignorancia y la mentira que termina por perpetuar las historias de partos de horror donde "se ha hecho daño". Las demás mujeres que va a tener a su primer bebé piensan que nunca les pasará a ellas.

Lo mismo sucede con su primer amante, con la famosa frase: "¿eso es todo?" Ella esperaba que él conociera automáticamente todos sus puntos secretos, pero al final descubrió que el éxtasis se alcanza mejor sola.

¡Sola! Los orgasmos de las mujeres florecen más libremente cuando se logran lejos de interferencias y espectadores no bienvenidos. ¿No tiene lógica que suceda lo mismo con nuestros partos? El parto es fácil y digno de confianza. Es tan fácil como empujar a nuestros bebés para que salgan y luego irnos a dormir. Y aunque sea lógico pensar mucho en él y dedicar mucha energía para obtener los mejores partos para nosotras, no es lógico pensar que nuestros partos requieren de muchos equipos médicos incisivos yuxtapuestos desesperadamente, y de un ansioso personal de asistencia al parto mal equipado. La parafernalia hospitalaria distrae del parto mismo.

Los cuerpos de las mujeres no necesitan todas estas intromisiones. Creer lo contrario es como pensar que no se puede lograr un orgasmo sin tener el mayor vibrador, el consolador artificial más grueso, la más pervertida revista porno, y el hombre más caliente para ligar. En realidad, para la mayoría de las mujeres, la mayoría de las veces, mientras más sencillo, mejor. Artilugios exagerados distraen del sexo mismo. ¿Conclusión? Todos aquellos a quienes les excitan los partos hospitalarios son pervertidos. Porque el equipo hospitalario que interfiere en el parto realmente puede ser tan incongruente, escandaloso y erróneo como los juguetes sexuales; y los médicos que se empañan en complicar el parto con sus equipos de alta tecnología agresiva e implacable no son más que pervertidos egocéntricos y patéticos. Las mujeres simplemente no los necesitan. El parto es increíblemente sencillo: una apertura privada, oscura y secreta de nuestro ser sexual ancestral. El parto no necesita manipulaciones pervertidas.

Los bebés sí salen ya sea que lo queramos o no—, simplemente salen porque necesitan hacerlo. Es mucho más sencillo y más placentero dejar que nuestros bebés nazcan en privacidad y con alegría, y no en inseguridad mecanizada y dolorosa.

LA COMODIDAD TAMBIEN COMPLICA

Las cesáreas innecesarias multiplican los riesgos

Los muy frecuentes partos que no son naturales, en algunos casos ponen en peligro la vida del bebé y su mamá. Conclusiones de una investigación de la Universidad de Oxford.

LONDRES (Reuters) — Un estudio publicado ayer en el "British Medical Journal" asegura que las cesáreas que no se practican por emergencia sino por elección de la madre duplican el riesgo de morir o desarrollar complicaciones graves luego del procedimiento.
El informe también sostiene que en algunos casos las cesáreas aumentan el riesgo de muerte del recién nacido en un 70 por ciento y se sumó a la evidencia sobre los peligros del procedimiento en comparación con el parto natural.
"El mensaje indica que si la cesárea resulta una intervención clínicamente innecesaria, incrementa los problemas para la madre y los bebés", afirmó José Villar, obstetra de la Universidad de Oxford, quien dirigió la investigación y admitió que su conclusión debe confrontarse.
Las cesáreas suelen realizarse cuando el médico cree que el parto natural podría causar complicaciones, pero la práctica se ha vuelto muy común entre las mujeres que no tendrían problemas durante el alumbramiento vaginal.
La información de casi 100.000 nacimientos en 120 hospitales latinoamericanos fue obtenida en un sondeo realizado por la Organización Mundial de la Salud (OMS) y es uno de los estudios más amplios sobre los riesgos del parto por cesárea, según lo expuesto por Villar.
En el estudio, cerca de un tercio de los nacimientos fueron por cesárea, casi la misma cantidad que en los países europeos y en los Estados Unidos.
El número de partos por cesárea que no se debían a emergencias se aproximó a la tasa del 15 por ciento observada en los países desarrollados.
"Teníamos informes de hospitales aislados, pero ésta es la primera vez que observamos una gran cantidad de hospitales", manifestó Villar.
La investigación demostró que las complicaciones de la cesárea duplicaban el riesgo de muerte o de problemas graves en las mujeres, como histerectomías, transfusiones sanguíneas o ingreso a terapia intensiva, más allá de la edad, los antecedentes médicos o el lugar de nacimiento del bebé.
El procedimiento aumentó las posibilidades de que un recién nacido ingresara a la unidad de cuidados intensivos, mientras que el riesgo de muerte fue un 70 por ciento mayor en los bebés nacidos tanto por cesárea escogida como de emergencia.
"Esto no significa, sin embargo, que las cesáreas no tengan beneficios", enfatizó Villar, cuyo trabajo estableció que el procedimiento ayudó a salvar la vida de los bebés en posición podálica y redujo los riesgos en los casos en los que la madre o el bebé estaban en peligro.
Con la cesárea, el bebé nace abruptamente y con los pulmones húmedos, porque no expulsó el líquido pulmonar que normalmente despide al pasar por el estrecho canal de parto.
Muchos especialistas consideran que el parto natural es la mejor vía y que con las contracciones se preparan para el nacimiento la madre, el hijo y el médico.

La mortalidad materna en la cesárea se puede deber a complicaciones de la propia intervención o de la anestesia. Entre las complicaciones más graves se encuentran:

* Las hemorragias, "que en ocasiones hacen que sea necesario extirpar el útero, como única forma de detener el sangrado imparable", explica Olza.
* Las trombosis o embolias.
* Las infecciones.
* Complicaciones de tipo quirúrgico.

En opinión de Olza, éstas son complicaciones frecuentes, de ahí su gravedad. "Además de este riesgo, hay que tener en cuenta que perder el útero o tener que permanecer ingresada en la UCI son situaciones dolorosas que pueden dificultar el inicio del vínculo con el bebé o la lactancia", advierte.

En el caso de los bebés, los riesgos más complicados pueden son los siguientes:
o Síndrome de distress respiratorio: "Es el problema más importante del recién nacido antes de tiempo, 'parto pretermino'. Se trata de un bebé con un pulmón inmaduro que le puede ocasionar graves secuelas. Por esta razón es muy importante que el parto no se produzca antes de la 34 semana, para poder conseguir así un pulmón fetal más maduro", comenta el doctor De Miguel.
o Taquipnea transitoria. Se conoce también con el término de 'pulmón húmedo'. Suele producirse cuando el bebé nace antes de la semana 37 y consiste en la dificultad del bebé para expulsar el líquido alojado en los pulmones, lo que le provoca dificultad para respirar. Es una patología leve y transitoria.
o Prematuridad iatrogénica: Se utiliza este término cuando un niño es prematuro por culpa de los médicos. "Uno de los casos más comunes es que se le haga una cesárea a la madre en la semana 37, cuando en realidad se encuentra de 34 semanas (puede haber errores en las fechas de parto). A consecuencia de ello, el bebé nace prematuro, respira mal y tiene que ser trasladado a la UCI", relata Ibone Olza.
o Laceraciones: Pequeños cortes o heridas superficiales. "En un 2% como mínimo de las cesáreas se corta al bebé", advierte Olza.

Con todo, hay situaciones -se dan en menos del 5% de los partos- en las que es absolutamente necesario hacer una cesárea:
o Cuando el cordón umbilical aparece en la vagina antes que el bebé.
o Siempre que haya un desprendimiento de la placenta antes o durante el parto.
o Si hay un mal posicionamiento fetal: el bebé está transversal, de nalgas o con presentación de cara.
o Si la madre presenta una cardiopatía descompensada u otras enfermedades graves.

Ibone Olza afirma que la inducción del parto sólo debería realizarse ante estas complicaciones. De hecho, "cuando son necesarias, las cesáreas salvan vidas de madres y niños, y las ventajas superan los riesgos de la intervención. Pero cuando la cesárea es innecesaria, los riesgos para la madre y el niño son evitables", subraya.

Todos los especialistas consultados en la elaboración de este reportaje coinciden en afirmar que el parto natural sigue siendo la opción más recomendable. Así lo expresa el doctor José Ramón de Miguel, quien alerta de que una cesárea no es algo baladí. "No se puede hacer en cualquier momento ni por expreso deseo de la mujer. Hoy en día hay mujeres que la solicitan, pero aún son pocas. Con aquellas que la solicitan se habla y se les pide que expongan sus motivos. La cesárea tiene que tener una indicación médica, tiene que ser evaluada. No puede ser un capricho", asegura. No se debe obviar en ningún momento que "el nacimiento es algo natural, a veces nos volvemos intervencionistas, provocando distocias -partos dolorosos- innecesarias", añade Fernández, desde la Asociación de Matronas

Los Riesgos para el Bebé

  1. Nacimiento prematuro. Si no se hubiera calculado de manera precisa la fecha del parto, el bebé podría nacer prematuramente.
  2. Problemas respiratorios. Los bebés nacidos mediante una cesárea son más propensos a desarrollar problemas respiratorios, tales como: taquipnea transitoria (respiración anormalmente acelerada durante los primeros días posteriores al nacimiento).
  3. Cuentas de Apgar bajas. A veces, los bebés nacidos mediante una cesárea poseen cuentas de Apgar bastante bajas. El bajo conteo podría ser un efecto derivado de la anestesia y del parto por cesárea, o el bebé podría haber estado sufriendo antes de nacer. O quizás, el bebé no ha estado lo suficientemente estimulado como sí lo estaría si hubiera nacido mediante un parto vaginal.
  4. Daño fetal. A pesar de que es sumamente raro, el cirujano podría haber rasguñado accidentalmente al bebé mientras estaba realizando la incisión uterina.

Los Riesgos para la Mamá

  1. Infecciones. El útero o los órganos cercanos a la zona pélvica, como por ejemplo; la vejiga o los riñones podrían llegar a infectarse.
  2. Gran pérdida de sangre. La pérdida de sangre o hemorragia promedio provocada por los partos por cesárea es dos veces mayor a la pérdida de sangre propia de los partos vaginales. No obstante, raras veces es necesario recurrir a transfusiones de sangre durante una cesárea.
  3. Disminución del funcionamiento de los intestinos. A veces, los intestinos trabajan lentamente por varios días luego de haberse sometido a una cirugía, dando como resultado: distensión, hinchazón, y sensación de malestar.
  4. Complicaciones respiratorias. Algunas veces, la anestesia general puede llegar a provocar neumonía.
  5. Estadía prolongada en el hospital y período de recuperación más largo. La duración promedio de la estadía en un hospital varía de tres a cinco días, mientras que la estadía luego de un parto vaginal sólo es de uno a tres días.
  6. Reacciones derivadas de la anestesia. La salud de la mamá podría encontrarse en peligro por reacciones inesperadas (tales como: elevación abrupta de la presión arterial) derivadas del uso de anestesia o de otras medicaciones durante la cirugía.
  7. Riesgo de tener que someterse a cirugías adicionales. Por ejemplo: histerectomía, reparación de la vejiga, etc.
  8. Desarrollo de coágulos sanguíneos en las piernas, en los órganos que se encuentran en la zona pélvica, o en los pulmones.
  9. Posibles lesiones en los intestinos o en la vejiga.

Que pena y que rabia da pensar que tanto las mamás como los bebés seguimos a expensas de la agenda de un ginecólogo…
Si la presentación del bebé no es favorable, por lo que cuentas no creo que puedas convencer a tu hermana de que intente un parto vaginal, porque cuando hay condiciones "adversas" y un médico en el que depositas toda tu confianza te habla de un posible riesgo para tu bebé…es muy difícil contemplar otras alternativas.

Lo que sí intentaría por todos los medios sería hacerle ver la importancia de descartar una cesárea programada por los riesgos que conlleva para el bebé, tal como los detalla Maygic. En primer lugar programaran la cesárea en función del la fpp, si tenemos en cuenta que la gestación puede durar de 38 a 42 semanas, es posible que el niño nazca ¡1 mes! antes de lo que él necesitaba, con lo que puede presentar síntomas de inmadurez, como problemas respiratorios, problemas para alimentarse, etc. Incluso un bebé que nace en "su fecha" por cesárea programada, puede sufrir problemas de inmadurez al no haber podido beneficiarse de las contracciones que ponen a punto su organismo (pulmones, intestinos, cerebro…), se sabe que los bebés que nacen por cesárea programada son más propensos a sufrir distress respiratorio (respiran más rápido y superficialmente, lo que hace necesario su ingreso en la UCI para recibir oxígeno) incluso que los nacidos por cesárea de urgencia, pues estos últimos al menos se han podido preparar para nacer y poner a punto su organismo después de haber pasado algunas contracciones de parto.

Otro argumento que me parece importante es la repercusión emocional que puede tener para el bebé, que pasa del "paraiso" de la barriguita de su mami, un entorno cálido, seguro, ingrávido, y sin previo aviso se encuentra en una situación desconocida, que ni de lejos se puede comparar a lo que ha perdido, ahora siente frío, hambre, ruidos fuertes, hasta su propio peso debe reprensentar un agobio, mientras que antes podía flotar sin sentirlo…Creo que para poder afrontar positivamente todos estos cambios ha de haber un periodo de transición que no es otro que el proceso de parto.

Además el bebé puede colocarse bien en el último segundo!!, no se si tal vez le de miedo el parto, pero la verdad es que la recuperación de una cesárea tiene tela…

Ojalá tu sobrino pueda elegir al menos su fecha de nacimiento, ojalá yo hubiera tenido la información de la que hoy dispongo para haber podido ofrecerle esto a mi peque. En mi caso no fueron las vacaciones de navidad, sino las de semana santa!!!. Para tu tranquilidad (por si no convences a tu hermana) te diré que mi hija tuvo un apgar de 9/10 y 10/10 (problemas salud 0), aunque eso sí, la lactancia se nos fue al traste Llanto en poco tiempo (que no es poco), yo no tuve sensación de haberme perdido el parto, pero sí es cierto que 3 años y pico después (sin estar segura de si fue una innecesarea o no), me pregunto si podría haberle ofrecido a mi hija un mejor nacimiento.

Ah! otra cosa importante (al menos para mí lo fue y muchíiiiisimo), si finalmente es cesárea que pacte con su médico el que su marido pueda estar presente, puede que se muestre reticente al principio, pero si tu hermana insiste, entre tener en quirófano a un papa que se puede desmayar o perderse las vacaciones esquiando que ya tiene planeadas, creo que lo tendrá bastante claro….

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